
El pobre poeta (1839)
Carl Spitzweg
Óleo sobre lienzo, 36 x 45 cm
Original en paradero desconocido (fue robado en 1992)
Copia en la Neue Pinakothek (Munich)
El pobre poeta (1839)
Carl Spitzweg
Óleo sobre lienzo, 36 x 45 cm
Original en paradero desconocido (fue robado en 1992)
Copia en la Neue Pinakothek (Munich)
Escrito por Rayuela a las 11:12 15 comentarios
Escrito por Rayuela a las 20:15 4 comentarios
Escrito por Rayuela a las 15:15 4 comentarios
Se cumplen 80 años de la publicación del Romancero gitano de Federico García Lorca. Poesía de la música, del cante, del baile, del mundo gitano. Ochenta años después el duende sigue vivo a través de sus versos. Gracias, Federico.
ROMANCE DE LA LUNA, LUNA
a Conchita García Lorca
La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño déjame, no pises,
mi blancor almidonado.
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas y los ojos entornados.
¡Cómo canta la zumaya,
ay como canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con el niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.
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Escrito por Rayuela a las 19:49 4 comentarios
El festín del rey Baltasar
Rembrandt
Óleo sobre lienzo, 167,6 x 209,2 cm
The National Gallery (Londres)
Escrito por Rayuela a las 12:00 16 comentarios
Escrito por Rayuela a las 20:11 11 comentarios
Escrito por Rayuela a las 20:42 2 comentarios
La Princesa Durmiente va a la escuela
Gonzalo Torrente Ballester
Punto de Encuentro
ISBN: 978-84-663-2096-2
544 páginas
"Una crítica contra la manipulación y las costumbres de la historia de España y de Europa."
Escrito por Rayuela a las 19:11 2 comentarios
Biblioteca George Peabody, Baltimore (USA)
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Escrito por Rayuela a las 19:45 0 comentarios
“La imaginación no se da gratis, hay que ganársela. […] Se puede y se debe ejercitar la capacidad de asombro.“Mirar y pensar por cuenta propia exige un esfuerzo, una dedicación, un precio que no todos –yo diría que muy pocos- están dispuestos a pagar. Exige, por ejemplo, una cierta lentitud y, precisamente, en un mundo donde todo invita a la velocidad anestesiante, y a la fugacidad de las cosas y de las ideas; exige conciencia en una sociedad donde la responsabilidad y la desidia son hábitos ya casi honorables; y exige soledad y recogimiento, no la soledad melancólica sino la placentera y laboriosa de la incertidumbre y de la inteligencia.“Sentir es un modo maravilloso de conocer, y quien sabe sentir, sabe imaginar.”
Escrito por Rayuela a las 21:10 3 comentarios
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SOLUCIÓN A LA TRIVIA DE ARTE 2:
(Magnolia de Acero)
El cumpleaños
Marc Chagall
1915
Escrito por Rayuela a las 9:10 8 comentarios
Bomarzo
Manuel Mujica Láinez
Seix Barral
ISBN: 84-322-1082-X
608 páginas"Recuperación literaria de la vida de un duque del Renacimiento italiano, reelaboración apasionada, mágica y poética de todo un mundo de príncipes, cardenales, condottieri, bufones, artistas, cortesanos y escritores, Bomarzo es la obra más ambiciosa y acabada de uno de los máximos exponentes de la narrativa hispánica contemporánea."
Datos sobre Bomarzo:
La novela recibió el Gran Premio Nacional de Literatura de Argentina en 1963.
En 1967 Bomarzo se transformó en una ópera dirigida por Alberto Ginastera y con libreto del propio Mujica Láinez que mereció un Premio Pulitzer. Se estrenó en Washington en 1976 pero el gobierno militar argentino del momento, dirigido por el General Onganía, la censuró y la obra fue prohibida (debido a su "visión horrenda de abyecciones morales que no quiero nombrar", en palabras del entonces arzobispo de Buenos Aires). En 2007 se filmó en Italia una versión libre experimental de dicha ópera: Bomarzo 2007.
EL BOSQUE DE LOS MONSTRUOS:
Bomarzo es un municipio de la provincia de Viterbo, en la región italiana del Lacio. Su nombre procede de un juego de palabras que se basa en la latina Polymartium de la era romana (según una de las teorías haría referencia ala ciudad de Marte, dios de la guerra). Era un feudo histórico de la familia Orsini, cuyo castillo se sitúa en el borde de la ciudad. El Bosque de Bomarzo fue ideado en 1552 por Pier Francesco Orsini, ayudado por un arquitecto sucesor de Miguel Ángel. Tras la muerte del Duque, los herederos abandonaron el parque (¡¿cómo pudieron?!) hasta que, 400 años más tarde, la familia Bettini lo recuperó y restauró.
Algunos lo llaman el "bosco sacro" o "bosco iniziatico", apelando a la intención del Duque de dejar constancia de la evolución humana. El bosque esconde esculturas monumentales de piedra: la esfinge, el elefante, un templo, seres míticos y fantásticos, etc. En la novela se hace referencia a la mayoría de ellas, reinventando la historia de cada una.
Actualmente, el Bosque puede ser visitado, ¡así que espero hacerlo algún día! Para los que quieran profundizar en sus maravillas les recomiendo un pdf ("Guida al Bosco delle Meraviglie") que puede descargarse desde la web, y pongo un vídeo con buenas fotografías sobre todos sus rincones:
Escrito por Rayuela a las 19:08 0 comentarios
Tuve mi etapa romántica con el Werther de Goethe -que leí y sufrí-, Jane Eyre o Cumbres borrascosas (me resultó poco más que insoportable tanto histerismo). Me inicié en la novela histórica de la mano de Mika Waltari y su Sinuhé, el egipcio que fue una obra que me maravilló y me hizo sentir el antiguo Egipto con los cinco sentidos (recuerdo la descripción de los olores, sabores, ungüentos); el siguiente gran impacto lo obtuve con Yo, Claudio de Robert Graves, sumergida de lleno en las intrigas romanas. Años atrás había leído una edición juvenil que relataba la biografía del emperador que me cautivó desde el primer momento; me admiraba la superación de los obstáculos de Claudio y la hipocresía, cinismo, maldad y afán de venganza de la élite imperial (la guinda del postre me llegó varios años después cuando mis padres me regalaron la colección completa de la serie televisiva de la BBC).
Por supuesto, me adentré en las aventuras de Dumas, en especial con Los tres mosqueteros. Tras ellos los demás: La mano del muerto, La Reina Margot, El collar de la reina... Siempre he dicho que con Dumas, además de diversión, se conoce mucha historia.
Los grandes descubrimientos "espirituales" me llegaron uno detrás de otro, con los ojos abiertos, la reflexión confusa y un sentimiento de estar adentrándome en una literatura densa, de disfrute y pensamiento. Me empaché con Herman Hesse, primero con Siddhartha -me tocó en una época realmente muy espiritual- y luego con El lobo estepario, del que el "Tractat" fue un manual varias veces leído; después, más Hesse (Demian, Bajo la rueda, etc.). Kakfa me volvió el mundo del revés y me sumió en una fiebre metafórica y literaria con El proceso, una escalera de caracol subiendo y bajando sin orden ni sentido. Wilde con El retrato de Dorian Gray, una de las novelas que más he saboreado y con uno de los estilos más pulcros y hermosos; siguió el De profundis y varias obras teatrales.
Lo de Dostoievski fue un salto de madurez lectora: Crimen y castigo me dejó con los sentidos multiplicados y un mayor interés por la psicología; de su mano conocí la dulzura con Noches blancas, una pequeña joya.
Joyce y su Retrato del artista adolescente, con el firme compromiso de leer el Ulises -promesa que mantengo... Homero, Calvino (El barón rampante, una de mis mayores delicias), Víctor Hugo, Pessoa (El libro del desasosiego, con el que me identifiqué en tantísimos niveles), El diario de Ana Frank, Camus, Sartre, Shakespeare, Poe... Y tantos otros libros que se quedan en el olvido y el tintero.
Todos ellos, a su especial manera, fueron mis primeras semillas lectoras con las que aprendí no sólo de Literatura, sino de mí misma y del mundo.
Escrito por Rayuela a las 14:56 6 comentarios
¿Qué leen los niños? ¿Cuáles son sus primeras aproximaciones a la lectura? Al menos éstos que siguen fueron los libros que a mí me cautivaron entonces y gracias a los cuales hoy no me concibo si no es, en parte, leyendo.
Sin remotarme a mis primerísimas lecturas, pues creo que ni yo misma las recuerdo -multitud de cuentos, álbumes, plagados de ilustraciones- sí tengo una clara memoria de aquellos libros que me fueron iniciando, poco a poco, en el verdadero placer de la lectura.
Dentro de lo más "infantil", es decir, de aquellas lecturas más propias de una edad temprana destaco, cómo no, la prole editorial de Enid Blyton. Creo que muchos de nosotros compartimos las sagas de Los cinco y Los siete secretos (éstos últimos me resultaban más aburridos que los primeros, sin duda "Los cinco" eran mis favoritos). En clase los del "grupo lector" -muchos eran todavía reacios a la letra impresa- estábamos encantados con sus aventuras, hasta el punto de organizar también nosotras varios clubes secretos (¡creo que todavía conservo el carnet!). Por el patio de la escuela tratábamos de emular a esos cinco personajes y de localizar casos detectivescos para descifrar.
Tras "Los cinco", hubo una etapa de euforia con otra saga -ésta puramente femenina- iniciada por Las gemelas de Santa Clara. La vida de unas gemelas y sus compañeras en un internado. En este caso, como no había posibilidad de club secreto, optamos por llevarlas al teatro y escenificar algunos pasajes.
Creo que el gran tercer "momento lector" fue el protagonizado por las aventuras de El pequeño vampiro, cuyos libros nos intercambiábamos constantemente. Todavía recuerdo la dulzura de la hermanita menor del vampiro, Anna, que en vez de sangre optaba por la leche.
Durante una época también estuve enganchada a una niña detective, Trixie Belden que, sin embargo, no caló entre mis compañeros (de hecho, yo era la única que la conocía y leía).
Al margen de aventuras en serie como las que acabo de mencionar, evidentemente hubo un lugar destacado para Mujercitas, lectura repetida unas tres veces e identificación con la valiente Jo. Años después leí Hombrecitos pero ni me cautivó, la recuerdo como una lectura bastante poco motivada.
Entre todas estas aventuras en saga y demás libros "infantiles", picotée de las clásicas novelas como La isla del tesoro, Huckleberry Finn, Robinson Crusoe, Alicia en el País de las Maravillas, etc. Pero hay otros títulos que recuerdo con más profundidad o, al menos, que me dejaron una huella más profunda. En primer lugar destaco Canción de Navidad de Dickens. Hoy día, Dickens no es santo de mi devoción; Oliver Twist se me hizo pesado y me quitó las ganas de seguir ahondando en sus novelas..., pero ésa primera lectura me gustó, me absorbió. Me veo leyéndola en el patio del colegio mientras mis amigas saltaban a la goma (y yo la sujetaba). De hecho, creo que fue el libro que escogí para prestar a la incipiente biblioteca infantil de la clase.
Los cuentos de la selva de Horacio Quiroga que, por fin, tras haberlos oído relatados de boca de mi madre, podía ahora leerlos por mí misma. Siempre he pensado que me gustará contarles estos cuentos a mis hijos...
Pero si existe un libro que considero punto de inicio en mi vida lectora, pues con él mis ganas por aprender a leer se multiplicaron gracias a mi madre quien, cada noche, me leía o contaba algún fragmento hasta hacer surgir en mí la curiosidad y empujarme a su lectura, es: La colina de Watership de Richard Adams. Tardé muchos años en leerlo completo, pues lo comenzaba y dejaba a la mitad. Lo curioso es que era una lectura que me engachaba y me hacía disfrutar, aún hoy no entiendo esa demora... Lo mejor de todo es que, al leerlo, notaba lo mucho que aprendía y las muchas cosas que no comprendería hasta tiempo después.
Otro de mis grandes descubrimientos -y reto en lectura- fue La historia interminable de Ende. Debió ser el primer libro "de cierta longitud" que leí. Recuerdo este hecho porque en 4º de EGB teníamos un control de lecturas -debíamos hacer una pequeña reseña de cada libro en nuestra libreta, dibujo incluído- que se marcaba con pegatinas de diferentes colores según la extensión del libro. La historia interminable supuso la "pegatina azul", ¡la más alta! El día que lo concluí -fue una lectura compartida con dos compañeras- sentí que estaba entrando en una etapa más evolucionada de lectura. Recuerdo las páginas escritas en rojo y en verde, diferenciando el mundo de Bastian y el de Atreyu que, finalmente, se fusionarían. El comienzo de cada capítulo con la primera letra del texto en una hermosa caligrafía. Y el sello de las dos serpientes que yo deseaba que también se iluminase y cobrase vida.
Escrito por Rayuela a las 19:33 4 comentarios
La pasión por los libros.Un acercamiento a la bibliofiliaFrancisco Mendoza Díaz-MarotoEditorial Espasa CalpeISBN: 84-670-0147-X"El bibliófilo ama los libros, quiere tenerlos, mirarlos, cuidar de ellos. Esta pasión, además de hacerle feliz, resulta ser muy beneficiosa para la sociedad, porque ningún otro tipo de objeto coleccionable ofrece mayor utilidad que los libros. Este que tenemos en nuestras manos está escrito con honradez, inteligencia, humor y libertad; es una obra útil a la vez que deleitable, ya que proporciona conocimientos y placer tanto al lector curioso que quiere acercarse al mundo de la bibliofilia como al bibliófilo experimentado, atento siempre para saber más de su pasión."
Escrito por Rayuela a las 20:20 2 comentarios
No es nada rebuscado, el autor es muy conocido.
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SOLUCIÓN A LA TRIVIA DE ARTE 1:
(Adivinador: Magnolia de Acero)
El charlatán o El prestidigitador
El Bosco
post. a 1475
Óleo sobre tabla, 53 x 65 cm
Museo Municipal de Saint-Germain-en-Laye
Escrito por Rayuela a las 9:41 14 comentarios
Escrito por Rayuela a las 14:42 3 comentarios
La colina de Watership
(Watership down)
Richard Adams
Editado por Seix Barral en 1998
ISBN: 84-322-0752-7
448 páginas
Escrito por Rayuela a las 19:34 2 comentarios
Escrito por Rayuela a las 19:13 2 comentarios
Hace unos días me ocurrió con una canción. Una canción antigua que, no gustándome en su versión original, se me acercó a través de nuevas interpretaciones. Una canción que siempre me había producido inquietud, mezcla de hermosura y de dolor, de luz siniestra. Sólo ahora he descubierto el porqué.
"Al alba" fue compuesta por Luis Eduardo Aute en 1975, fue versionada -entre otros- por Rosa León, José Mercé en el disco homenaje a Aute (¡Mira que eres canalla, Aute!, 2000) y, en estos días, por el grupo catalán Menaix a truà (Com el vent, 2008). Considero a Aute un buen letrista pero no un buen intérprete (gusto personalísimo), de ahí que haya llegado a apreciar sus composiciones a través de otros.
Lo que acabo de descubrir es que la canción fue escrita con rapidez los días previos a los últimos fusilamientos durante la dictadura franquista. Lo que, aparentemente, es un tema de amor fue el viaducto para sortear la censura del momento. Por eso hoy entiendo la angustia que me provocaba esa noche larga de la espera final. Y sí, estos días tengo la piel perforada.
Os dejo tres interpretaciones distintas de "Al alba":
Escrito por Rayuela a las 12:35 4 comentarios
Escrito por Rayuela a las 20:24 0 comentarios
Escrito por Rayuela a las 19:11 3 comentarios
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