viernes, 1 de agosto de 2008

Una historia de la lectura, Alberto Manguel

Una historia de la lectura


Una historia de la lectura
Alberto Manguel
Alianza Editorial
ISBN: 978-84-206-7261-8





Qué maravilla, cómo he disfrutado leyendo este ensayo. He aprendido, he recordado, he multiplicado (aún más) mis ganas de leer, he imaginado los libros en sus diferentes formatos en las diferentes etapas de la historia.

Creo que, en realidad, escribir una historia de la lectura no puede ser más que un proyecto, un intento, algo nunca terminado ni completo. Son demasiados los vericuetos que la lectura, en sus diversos niveles, ha atravesado en tantos siglos como para compendiarlo todo en unas cuantas páginas. Por eso esta obra de Manguel no habla sobre la historia de la lectura sino que relata una historia de la lectura. La historia que cuenta Manguel parte de su curiosidad, su interés, sus memorias como lector desde los días de su infancia en que acudía a casa de Borges para leerle libros. De ahí que en medio de investigaciones históricas surjan los recuerdos, por ejemplo, de las ediciones leídas por Manguel. Aunque por mera cuestión de edades yo no comparta sus añoranzas, al leer el libro he rememorado mi infancia y adolescencia. Quizás una de las mejores cosas que me ha dejado este texto es el recordarme feliz leyendo desde niña; la ilusióm con la que compraba cada libro, el momento mágico en el que recorría los títulos en la estantería y elegía el más apetecible, la sensación de ser la protagonista de esa historia... Lo mejor que puedo decir es que no sólo la lectura ha formado siempre parte de mi vida sino que, sobre todo, ha contribuido a mi felicidad. Los momentos lectores han sido siempre momentos felices.

Me he ido por las ramas..., pero eso es precisamente uno de los atractivos de esta obra: hace soñar, imaginar y recordar. Se cuenta una historia de la lectura a través de una historia de las mentalidades y las costumbres, de los cambios históricos y religiosos, del lugar ocupado en la sociedad. Desde las tablillas al papiro y a los códices, pasando por la lectura en imágenes de las escenas bíblicas; la literatura "masculina" y la "femenina", las convenciones sociales, la censura; el temor ante la expansión de la lectura, su difusión mediante lecturas en voz alta en el trabajo. A todo lo que se le añaden magníficas imágenes de cuadros, fotografías, ilustraciones, en donde los libros cobran protagonismo.

Por cada capítulo y época iba imaginándome el hábito de entonces: desde la Grecia y Roma de la antigüedad, hasta la Edad Media y el Renacimiento; los recitales de autores en el XIX. Me ha resultado interesantísimo el capítulo de "los lectores silenciosos", cómo entonces la lectura era concebida únicamente de forma auditiva, sonora, externa.

Es éste un libro en el que los lectores se encuentran con su pasión, con esa necesidad imperiosa de devorar letras, a lo largo de los tiempos y los cambios culturales. Me ha hecho sentir muy niña, cuando rebuscaba entre las colecciones infantiles para, poco a poco, ir adentrándome en caminos más maduros; me ha hecho sentir acompañada en un acto tan privado como el de la lectura. Me ha hecho sentir feliz, otra vez, de disfrutar tanto, tanto leyendo.

3 comentarios:

littleEmily dijo...

Llevo ya dos relecturas y seguramente volveré a caer. Es una historia para disfrutar

LEOFUMOPIO dijo...

Yo lei , la biblioteca de noche , me encanto.
Espero leer pronto este libro.
Manguel tiene un libro notable que se llama Diccionario de los lugares comunes.

Pd: Una duda ¿Cosmicomica es por el libro de Calvino?.
saludos.

Rayuela dijo...

¡Entonces yo espero leer pronto La biblioteca de noche!

Sí, en efecto: Rayuela (obvio) por don Julio, cosmicómica por Calvino. Son mis dos grandes, las dos literaturas en donde más me siento.

¡Saludos!

 
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