viernes, 26 de septiembre de 2008
Apuntes sobre Rayuela (II)
Escrito por Rayuela a las 20:40 5 comentarios
jueves, 25 de septiembre de 2008
Trivia de Arte 12

Las fases de la luna II
Paul Delvaux
1941
Óleo sobre lienzo, 143 x 175 cm
Galería Patrick Derom, Bruselas
Escrito por Rayuela a las 21:01 8 comentarios
miércoles, 24 de septiembre de 2008
Por qué escribo un blog
Hace un par de días Leofumopio preguntaba y respondía a esta cuestión en su blog y, como hace tiempo que yo tenía en mente escribir una entrada sobre el tema, aprovecho ahora para hacerlo.

Escrito por Rayuela a las 21:35 12 comentarios
Apuntes sobre Rayuela (I)
Rayuela me parece una obra magistral en muchos aspectos. Para empezar diría que la trama consiste lisa y llanamente en relaciones humanas, poco y nada más que eso. Y lo considero de sobra suficiente. No es novela de grandes acciones, sino de grandes pasiones. Por "grandes pasiones" no me refiero a amores o amistades, sino una pasión general por muchas cosas, por todo y por nada. Pasiones chiquitas y grandes que se van viendo poco a poco y que, al final de la lectura, es lo que realmente predomina. Rayuela, para mí, es VIDA. Casi resumiría su argumento en esta palabra.
Algo que valoro mucho en ella, en esa pluma y esas letras, es el oscilar de lo grande a lo pequeño, confundiéndose lo uno con lo otro. Por eso quizás parezcan descripciones hermosas que terminan en cosas triviales; lo trivial es lo más bello, aquello tan insignificante que pasamos por alto es lo que termina llenando el espacio.
Rayuela es y puede ser muchas cosas, menos una novela al uso. No equivocadamente hay quien apuntó que es "la novela que encierra todas las novelas". Por tanto, no puede leerse como otra novela más. Rayuela tiene un marcadísimo ritmo propio y personal; su lectura debe encontrar, también, su ritmo, su melodía. Hay que leerla y escucharla al mismo tiempo; leer sus páginas sin sentirlas es circunscribirla a una historia escrita más. No puede leerse desde afuera en la esquinita, Rayuela siempre va por dentro.
Lo que caracteriza a Rayuela es el ritmo, ritmo de palabras y frases, de silencios, de pausas... ¿No se dice tanto que a Cortázar hay que leerlo en alto? Yo lo recomiendo. Sus personajes piensan, sienten, ríen y tristean, todo al mismo tiempo. Ése es el ritmo que transmite.
Desprende poesía por todas sus páginas, implícita y explícita, en forma y en fondo. Considero que es esta nota la que marca un ritmo de lectura particular. La poesía la leemos con pausa, con detenimiento, con un tiempo ralentizado alrededor; Rayuela es poesía, sin embargo lo lento no la alcanza. Me refiero a que, en determinados pasajes que pueden resultar más "espesos", en lugar de hacer una lectura despacio, pasito a pasito, hay que hacer justo lo contrario: aumentar la velocidad. Sé que puede parecer extraño este consejo, pero recomiendo ponerlo en práctica, en especial en ciertos párrafos casi sin puntuación. Las reflexiones largas, mejor leerlas rápido (en voz alta se disfrutan más aún). La Poesía se saborea, se siente y se experimenta con lentitud. Rayuela requiere todo eso al mismo tiempo, pero a paso más ligero.
Cortázar hace hablar a sus personajes en "diálogo poético". Sus palabras son poéticas, son filosóficas, ingeniosas, con absurdos relevantes, si se quiere. Pero todo eso lo hace con diálogos coloquiales, no son conversaciones forzadas que resulten irreales o herméticas, mas bien al contrario. Ése es uno de los grandes prodigios de Cortázar: dotar de poesía y profundidad al lenguaje coloquial, en vocabulario, ritmo (sobre todo ritmo), fondo y forma. Rayuela no acepta barreras, las tira todas abajo.
Apuntes sobre Rayuela (II): La estructura: el tablero
Apuntes sobre Rayuela (III): Rayuela dentro de la obra de Cortázar
Escrito por Rayuela a las 11:13 11 comentarios
domingo, 21 de septiembre de 2008
Premio al título más raro
- Los problemas del queso, resueltos (Cheese Problems Solved)
- La alegría de los pollos (The Joy of Chickens)
- Manual de seguridad en el sadomasoquismo lesbiano (Lesbian Sadomasochism Safety Manual )
- El libro de la mermelada: sus antecedentes, su historia y su papel en el mundo actual (The Book of Marmalade: Its Antecedents, Its History and Its Role in the World Today)
- ¿Cuán verdes eran los nazis? (How green were the Nazis?)
- Cómo cagar en el bosque: un enfoque medioambiental a un arte perdido (How to Shit in the Woods: An Environmentally Sound Approach to a Lost Art)
Escrito por Rayuela a las 17:55 10 comentarios
jueves, 18 de septiembre de 2008
Trivia de Arte 11


In ictu oculi
Juan de Valdés Leal
1672
Óleo sobre lienzo, 220 x 216 cm
Hospital de la Caridad, Sevilla
Escrito por Rayuela a las 21:00 11 comentarios
La imaginación del absurdo

Escrito por Rayuela a las 20:54 8 comentarios
martes, 16 de septiembre de 2008
Teorema, Pier Paolo Pasolini
Teorema
Pier Paolo Pasolini
Edhasa
ISBN: 84-350-0965-3
312 páginas"Una novela en la que los sentimientos, los pensamientos y las convicciones morales y religiosas ocupan un lugar central es difícil de resumir. La acción se desarrolla en el seno de una familia burguesa en la que la llegada de un joven va a suponer una auténtica bomba de relojería, al despertar en los miembros de la famila una serie de sentimientos encontrados y en pugna. [...] El propio autor la definía como un "manual laico". Obra controvertida e interpretada a menudo como una contundente crítica a la institución de la familia Teorema ha pasado a la historia, con El Gatopardo como la más universal de las novelas italianas del siglo XX."
Vi Teorema hace unos cuantos años; la recuerdo como un impacto: un film que descoloca, que rompe algo y lo susurra. Conocedora de la faceta literaria de Pasolini lo restringía al terreno poético sin saber que también había rozado otros géneros. En cuanto descubrí la novela en la que se basa la película, acudí a la biblioteca (por cierto, hago un llamado a los bibliotecarios: puedo llegar a entender ciertos problemas de espacio -aunque no los veo tan graves- pero hay que tener más ojo con el sector para niños, ¡Teorema no es lectura para la sección infantil!).
Escrito por Rayuela a las 20:34 4 comentarios
jueves, 11 de septiembre de 2008
Trivia de Arte 10


La muerte de Procris
Piero di Cosimo
Hacia 1500
Óleo sobre tabla, 65 x 183 cm
National Gallery, Londres
Escrito por Rayuela a las 13:14 24 comentarios
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Densa facundia

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lunes, 8 de septiembre de 2008
El placer del libro (II)

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viernes, 5 de septiembre de 2008
Palinuro de México, Fernando del Paso
Palinuro de México
Fernando del Paso
Alfaguara
ISBN: 84-204-2108-1
730 páginas
Premio de Novela México 1975
Premio Rómulo Gallegos 1982Ésta no es una obra de ficción.
La razón por la cual algunos
de sus personajes prodrían parecerse
a personas de la vida real,
es la misma por la cual algunas
personas de la vida real parecen
personajes de novela.
Nadie, por lo tanto, tiene derecho
a sentirse incluido en este libro.
Nadie, tampoco, a sentirse excluido.Fernando del Paso
Se fue a casa conmigo y allí se quedó algunos meses, con renovaciones y devoluciones por horas de por medio. Lo leí con lentitud, a veces abandonándolo durante días y poniéndole candado; otras veces lo leí marcando las páginas con carcajadas que las desordenaban; lo leí confundida por una vigilia mal llevada, ¿estaba yo soñando o era el libro el que soñaba?; lo leí odiándolo un poquito; lo leí dando las gracias a esa biblioteca, a esa estantería, a ese juego de “encontrar por sorpresa”; lo leí mientras me comía la belleza por adentro; lo leí comprendiendo, de nuevo, que la palabra es un regalo; lo leí ofendida de no haberlo conocido antes, de que otros no lo conocieran; lo leí, casi todo el tiempo, aturdida por la perfecta consonancia de destreza y juego.
Cuando llegué al final que no es final y me obligué a devolverlo, me rompí un poco creyendo que sería muy difícil tenerlo en mi biblioteca. Pero como cuando algo me aturde y maravilla se lo cuento a medio mundo, hubo un cachito de ese mundo que lo encontró por casualidad en una librería de viejo. Procedió a esconderlo en lugar no visible y a avisarme del encuentro. Felicísima esa tarde lluviosa que corrí a hacerlo mío sin carnet de préstamo. (Según nota manuscrita con pluma, su propietario anterior, que empezaba por R, lo hizo suyo -temporalmente- un 13 de noviembre de 1994.)
¿Por qué cuento tanto del cómo lo leí y nada del qué leí? Ah, amigos, porque no se puede explicar lo que es Palinuro. No puedo decir quién es, ni siquiera cuántos son, ni lo que le pasa a lo largo de la historia que no es historia, sino vida. Es decir, pasa todo y pasa nada. Pasa que ríe, llora, se enamora, se enfurece, no entiende y comprende, está en el suelo, en la calle y en la pared, duerme, sueña, ama y desama… Y en todas esas situaciones, están las palabras, que son muchas y bailan juntas, y juegan, juegan, juegan… Y mienten. Porque a Palinuro le encanta mentir. Pero son mentiras del lenguaje que inundan los ojos.
Leer a Palinuro es como caerse por el agujero de Alicia: saltan los relojes, las teteras, el conejo blanco y los gatos invisibles. Es posible que no entendamos, pero es seguro que eso no importa. Basta con desear soñar que imaginamos.
Y… voilà! Cerramos el libro y, qué cosas, nos damos cuenta de que nos hemos quedado dentro.
Ésta es mi historia con Palinuro. Un poco de Palinuro para compartir.
Escrito por Rayuela a las 20:37 4 comentarios
jueves, 4 de septiembre de 2008
Trivia de Arte 9


Lot y sus hijas
Maestro flamenco desconocido
(atribuido a Lucas van Leyden)
1504-1530
Óleo sobre lienzo, 58 x 34 cm
Museo del Louvre, París
Escrito por Rayuela a las 11:46 19 comentarios
miércoles, 3 de septiembre de 2008
Little judicious cutting
Lamento mucho decirle que lo que en [su carta] se califica de "little judicious cutting", y especialmente las "condensations" tan hábilmente llevadas a cabo por los esfuerzos conjuntos de dos editors de las ediciones española e inglesa de Américas, me parecen mutilaciones inaceptables desde todo punto de vista.Sé muy bien que mi cuento es demasiado largo para la revista. [...] un vendedor de marcos no pretenderá que un pintor suprima varios centímetros de su tela para que encaje exactamente en el modelo disponible. En este caso el marco es Américas, y si mi cuento es realmente tan digno de ser publicado como lo señala la última frase de su carta, el marco debe servir a la tela, y no viceversa. Lo contrario será, quizá, excelente periodismo; pero ya se sabe que del buen periodismo sale la mala literatura.No me crea vanidoso ni pedante. Deseo simplemente dejar constancia de que para mí un cuento no se diferencia intrínsecamente de un poema, en el sentido de que sus valores rítmicos, la estructura de la frase y el desarrollo de la acción deben cumplir sobre el lector un efecto de carácter análogo al de la poesía. [A continuación, Cortázar "amputa" un poema de T. S. Eliot para ilustrar sus palabras.][...] Personalmente, me hubiera parecido muy razonable que Ud., por razones literarias, me sugiriese cortes y condensaciones de mi cuento. Lo que me subleva, y me obliga a contestar negativamente a su carta, es que esas modificaciones provengan tan sólo de una falta de espacio.[...] Excúseme la vehemencia de esta carta, pero defiendo en ella algo que creo esencial a la definición misma de lo que debe ser un escritor. Nada podría agradarme más que la publicación de un cuento mío en Américas [...]. Deploro, pues que los términos que se me proponen me resulten inaceptables.Julio CortázarParís, 26 de octubre de 1958
Touché! Pensamos publicar el cuento íntegro en nuestro próximo número (aunque tengamos que imprimirlo en los márgenes).
Escrito por Rayuela a las 20:16 8 comentarios
martes, 2 de septiembre de 2008
Mi tiempo a través de los libros
Antes de aprender a leer, por mi casa circulaba una colección de cuentos clásicos de gran tamaño a los que siempre me he referido como "los cuentos verdes" por ser ese color el que caracterizaba su diseño; además, venían acompañados de un vinilo en donde eran recitados. Fue mi primer contacto con las historias tradicionales y probablemente también con la mentira y las ganas de leer, pues memorizaba los párrafos de cada página, ¡y los cortes de palabras!, y presumía ante mi vecino de que ya sabía leer... Recuerdo a Piel de asno, El traje nuevo del emperador, La oca de oro, Los cisnes salvajes...
En 3º o 4º de primaria (EGB) la maestra nos hacía llevar un "diario de lecturas", consistente en una carpetita a la que íbamos añadiendo fichas con cada libro leído (incluso debíamos incluir una ilustración propia sobre cada uno). Esto, además, se reflejaba en una cartulina colgada en la pared en la que figuraban nuestros nombres y, al lado, un gomet por cada lectura. El color del gomet iba en función de la cantidad de páginas y el más elevado era el azul , que dos amigas y yo conseguimos casi simultáneamente con el mismo título: La historia interminable. ¡Qué orgullo sentimos aquel día!
Recuerdo que ...
... leía Canción de Navidad en el patio del colegio, mientras mis amigas jugaban a la goma;
... y Yo, Claudio el día que fui a buscar mis calificaciones finales de 8º;
... me regalaron Crimen y castigo un sábado lluvioso que fui a ver El rey león e intenté no empezarlo antes de finalizar los exámenes (no lo conseguí);
... mi madre regresó de un viaje a Buenos Aires y me trajo, recuperados de la biblioteca familiar, El barón rampante, Cumbres borrascosas y La perla, ese olor todavía me acerca a mi primer hogar;
... llevaba en el bolsillo un ejemplar diminuto de Humillados y ofendidos durante la semana de recuperación de exámenes de 3º de BUP;
... salí estupefecta de la librería Colón cuando, por fin, conseguí La última tentación (recién reeditada) que perseguía desde hacía meses tras haber visto la película de Scorsese;
... me regalaron el Ulises el día que me quedé en casa estudiando "Latín y cultura clásica" para mis primeros exámenes universitarios, medio desesperada por apuntes ininteligibles de clases jeroglíficas (no por el latín sino por el discurso del profesor);
... leí muchos libros frente a las costas gallegas los sábados por la tarde, desafiando al viento y enchufada al walkman;
... me llevé a Rimbaud a las rocas más de una vez, lo pinté de rojo, de azul y de ceniza;
... los primeros libros que leí a mi llegada a Valencia fueron Los propios dioses, El golem y, por segunda, necesaria e imperativa vez, Rayuela (con ella terminé literalmente el 2002 y comencé el 2003, campanadas de por medio); tres lecturas magníficas;
Y podría seguir y seguir tirando del hilito... De cada etapa recuerdo mis libros como parte fundamental, porque con ellos aprendí, descubrí, conocí y, por descontado, crecí. Ellos fueron, en gran medida, impulsores de mi pensamiento, de mis decisiones, de lo que era entonces y soy ahora.
Cada libro tiene su momento, y cada momento... su libro.

Escrito por Rayuela a las 19:21 6 comentarios