viernes, 31 de octubre de 2008

Orson Welles y la Guerra de los mundos

Orson Welles Ayer, 30 de octubre, fue el Día de la Radio y qué mejor modo de celebrarlo que recreando un acontecimiento que pasó a la historia y puso de manifiesto el poder de los medios de comunicación: la emisión que hizo Orson Wells en la CBS de la Guerra de los mundos de H.G.Wells, precisamente el 30 de octubre de 1938, es decir, hace ya 70 años.

La Academia española de la radio revivió anoche la ficción basada en el relato de H.G.Wells, en esta ocasión en las voces de famosos locutores españoles: Primitivo Rojas (en los papeles de Orson Welles), Luis del Olmo, Juan Ramón Lucas o Ángeles Afuera, entre otros muchos. La emisión fue realizada por Radio 3, con la colaboración de la Cadena Ser, Onda Cero, Punto Radio, Onda Rambla, Radio Interconomía y Onda Madrid, y pueden escucharlo aquí:


Hagamos un poco de memoria.

La noche del 30 de octubre de 1938, un joven Orson Welles representó por la emisora de radio CBS una adaptación de la novela de ciencia-ficción de H.G.Wells, La guerra de los mundos. El programa fue organizado por el propio Welles con la colaboración de algunos de sus compañeros del Mercury Theatre, compañía teatral que él mismo había fundado. A pesar de que durante la emisión se avisó en tres ocasiones de que se trataba de una representación, su realismo fue tal que el pánico tomó la ciudad de Nueva Jersey, donde supuestamente estaba teniendo lugar la invasión extraterrestre. Sobra decir que este episodio le abrió a Welles muchas puertas en el mundo del cine.

La emisión duró cerca de una hora. A una breve introducción de Welles en la que explicaba la naturaleza del programa, le siguió un falso noticiario en el que se narraba, “en vivo y en directo”, el ataque de seres extraterrestres procedentes de Marte. En el minuto 40:30 apareció un nuevo mensaje aclaratorio y, a continuación, la narración en tercera persona de Orson Welles, en el papel del Profesor Pierson. Pero ya era demasiado tarde: los oyentes que habían sintonizado la emisora después de la introducción, creyeron que se encontraban ante una invasión auténtica y estaban colapsando las comisarías de policía y redacciones de noticias en un intento desesperado de protegerse de los gases letales emitidos por los extraterrestres.

La emisión original pueden descargarla desde aquí y leer la transcripción aquí.

jueves, 30 de octubre de 2008

Trivia de Arte 17

¿A qué obra pertenece este fragmento?


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SOLUCIÓN A LA TRIVIA DE ARTE 17:



San Jerónimo en su lectorium, Antonello da Mesina

San Jerónimo en su lectorium
Antonello da Mesina
1460-1475
Óleo sobre lienzo, 46 x 36 cm
Galería Nacional de Londres

miércoles, 29 de octubre de 2008

La octava maravilla, de Vlady Kociancich

Antes que escritora, Vlady Kociancich fue periodista, crítica literaria y traductora; mientras cursaba la carrera de Filosofía y Letras en Buenos Aires conoció a Jorge Luis Borges, con quien estudió inglés antiguo y con el que mantuvo una gran amistad que duraría hasta la muerte del escritor. La octava maravilla se publicó en 1982 con prólogo de Adolfo Bioy Casares; tras ella vinieron otras novelas, libros de cuentos y ensayos, junto con diversos premios tanto en Argentina como en España.

Dice Bioy Casares en el prólogo de este libro que pueden distinguirse tres corrientes principales dentro del género fantástico: la que procura el terror (castillos, vampiros y cadáveres), la de la utopía y la que se manifiesta en construcciones lógicas, prodigiosas o imposibles, que suelen ser aventuras de la imaginación filosófica; la novela de Vlady Kociancich se inscribiría en esta última línea: una aventura de la imaginación filosófica, una historia de amor, de amistad, de traiciones, una busca infinita.

martes, 28 de octubre de 2008

Apuntes sobre Rayuela (IV)

Pont des Arts

La Maga


La Maga es, sin duda, uno de los grandes personajes femeninos de la Literatura, uno de los más queridos y también de los más misteriosos. Dentro de Rayuela y en contraposición al resto de personajes, la Maga carece de los conocimientos culturales que estos poseen y demuestran, sin embargo ella entiende lo que vive y lo que siente. Intuición, magia, libertad... Podemos llamarlo de muchas formas, al final es ella la mejor asentada en el mundo, la que no necesita buscar. La Maga encuentra. Encuentra lo que ella necesita y, más aún, sabe exactamente lo que quiere Horacio (cuando él mismo lo desconoce). La Maga es capaz de ver con los ojos cerrados, es la cúspide de lo sensorial. Mientras Oliveira pretende vivir en el lado (de acá, de allá) racional, ella vive en el pasional.

Curiosamente se trata de un personaje al que conocemos sólo a través de los ojos e impresiones de los demás. Sus pensamientos rara vez se nos presentan de forma directa, de hecho creo que uno de los pocos casos es la carta que le escribe a Rocamadour. Su forma de ser, de vivir, de comportarse, la sentimos mediante los pensamientos del grupo, en especial de Horacio. En el fondo, es imposible conocer a la Maga. Por mucho que Horacio diga, piense o sienta sobre ella, por mucho que los demás opinen o intuyan, no sabemos lo que la Maga piensa de su vida, de la vida. Por eso es para mí tan etérea.

Existe en algunos medios la tesis sobre una supuesta misoginia de Cortázar, teoría que nunca he defendido y que, además, me resulta ridícula. El hecho de que la Maga, uno de los personajes centrales de Rayuela, carezca del bagaje cultural que poseen los que la circundan, de que haya un "desnivel" de conocimiento y que el resto la vea a veces como un ser inferior por ese peldaño más bajo en que la colocan, no me parece que responda a una actitud misógina. No vería discriminación o saña ni aunque el personaje en cuestión fuera un hombre. Sobre todo porque opino que, en realidad, el mejor personaje de Cortázar, el más difícil y el más puro es precisamente éste.

Si bien es cierto que casi toda la novela está sustentada, de una forma u otra, en Horacio, en su visión del mundo y en su búsqueda sin rumbo, su complejidad y la de la Maga difieren. Horacio nos llega como una tormenta apabullante, arremete de todos lados. Veo en él una riqueza ilimitada, una figura de múltiples aristas, algunas de las cuales encajan y otras no —aunque él lo intenta por todos los medios.

Mientras Horacio se nos presenta de una forma abiertamente compleja, de la Maga no sabemos casi nada, con la salvedad de algún episodio concreto. La Maga no nos llega como una tormenta, sencillamente está ahí, aparece sin saber cómo, cuándo ni dónde. La Maga flota todo el tiempo, está en el aire, en ausencia o en presencia. La mayoría de los integrantes del Club la ven como un ser simple, tonto, ingenuo, pero en el fondo llegan a percibir esa errónea actitud: los datos que ellos tienen son fáciles de adquirir, la magia que la envuelve a ella, no.

Al final de la novela se ratifica lo que cada uno intuía en secreto: la Maga, esa presencia ausente, interruptora de preguntas absurdas, ajena al debate cultural que parece centrar los encuentros, es la verdadera figura aglutinadora. La Maga contiene y expresa todo lo que los demás no son y anhelan atrapar en algún pequeño momento. La Maga es siempre lo sentido, lo soñado, lo intuido, lo deseado. La Maga es el centro.

Creo que la diferencia entre Horacio y la Maga reside en la conciencia del absurdo. Rayuela es un enorme absurdo, un juego de vida con el que se bromea para tomarlo en serio, o al revés. Encontramos juegos absurdos, conversaciones absurdas, preocupaciones absurdas... conviviendo codo con codo con tristezas y pasados turbadores. Sin embargo, para mí, todo, absolutamente todo está impregnado de absurdo, al menos en una primera capa. Uno de los personajes donde más evidente es esto es en la Maga, porque ella es en verdad consciente del absurdo y, en consecuencia, ha optado por vivir dentro de él. En cambio, Horacio no termina por darse cuenta; se debate en un permanente oscilar entre "lo serio" y "lo lúdico", cuando ella ya ni siquiera se preocupa de esas denominaciones divisorias. En ocasiones parece que Oliveira quisiera vivir en serio el absurdo..., extrapolar las reglas del juego. Sabe bien cómo y qué es la Maga, lo que ella entiende y lo que sabe, y le revienta. Le revienta pero al mismo tiempo la ama por ello. Primero, porque ve que ella lo entiende mejor que él a sí mismo; segundo, porque ella puede volar, puede vivirlo todo, y él no.

En el fondo, pienso que lo que Horacio busca lo tiene siempre delante, alrededor, tocándole las orejas. La Maga es una encarnación de esa búsqueda; búsqueda absurda, como todo.

sábado, 25 de octubre de 2008

[Algo para compartir] Daniel Merriam

Otro regalito artístico desbordante de imaginación: las ilustraciones de Daniel Merriam. Su obra la descubrí hace varios años de la mano de un foro de literatura y, desde entonces, anida en mi disco duro con carpeta propia.

En 1998 se publicó el primer libro con sus pinturas, The art of Daniel Merriam. The impetus of dreams, que, según tengo entendido, está agotado. Desde 2005 forma parte del fondo permanente del Museo de Arte de Los Angeles. Ahora recibo la alegría de que el año pasado se publicó un segundo libro: The eye of a dreamer. ¿Lograré conseguirlo?

Ay, os juro que cuando veo estos mundos oníricos... ¡me entra una angustia tremenda de no poder visitarlos!




jueves, 23 de octubre de 2008

Juegos de la edad tardía, de Luis Landero

Juegos de la edad tardía




Juegos de la edad tardía
Luis Landero
Tusquets
ISBN: 84-7223-135-6
376 págs.


Juegos de la edad tardía fue la primera novela que publicó, en 1989, Luis Landero. Un año después obtuvo el Premio de la Crítica y el Nacional de Literatura, convirtiéndose en uno de los referentes de la narrativa española actual. La originalidad de sus temas, que parten de hechos cotidianos, casi vulgares, para erigirse en laberintos desbordantes de imaginación, junto con la pulcritud de su prosa y un sentido del humor entre la ternura y la fechoría, hacen de Landero un escritor personalísimo y que, a mi modo de ver, tiende puentes con parte de la literatura hispanoamericana.

Leer mi reseña completa en Papel en blanco

Trivia de Arte 16

¿A qué obra pertenece este fragmento?


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SOLUCIÓN A LA TRIVIA DE ARTE 16:


La isla de los muertos, Arnold Böcklin

La isla de los muertos
Arnold Böcklin
1880
Óleo sobre lienzo, 111 x 155 cm
Museo Öffentliche, Kunstsammlung. Basilea

martes, 21 de octubre de 2008

Felicidad clandestina, de Clarice Lispector

Clarice LispectorLo primero que leí de Clarice Lispector fue precisamente lo último que ella escribió, una pequeña joya, atípica y sorprendente llamada La hora de la estrella. No recuerdo el impulso que me llevó a escoger algo suyo de los estantes de la biblioteca, si fue por recomendación o por pura casualidad en un día que necesitaba descubrir algo nuevo. Sea como sea, esto último se cumplió. Definitivamente nunca antes había leído algo como aquello. Tiempo después el libro elegido con mi carnet de socia fue este volumen de relatos (género que, afirman, fue su especialidad), Felicidad clandestina, que incluye un cuento homónimo imprescindible para cualquier apasionado de la lectura. Por desgracia se encuentra descatalogado, pero desde hace unos años podemos encontrarlo dentro de los Cuentos reunidos publicados por Alfaguara...


lunes, 20 de octubre de 2008

Cómo elijo mis libros

Esta mañana estuve escuchando una conferencia (más bien charla) impartida por Javier Marías hace unas semanas en la Fundación Juan March. En un momento dado se mencionó a la crítica y su influencia en el autor, lo que hizo derivar mi pensamiento hacia el papel de ésta en el lector. ¿Qué influencia tiene la crítica, digamos, "profesional" sobre cualquiera de nosotros a la hora de escoger un libro?

En mi caso concreto debería decir que prácticamente ninguna. Si comparamos el volumen de reseñas profesionales y de las "no profesionales" que leo, las segundas tienen la partida ganada. El desnivel se debe a varios motivos: el primero es que leo muchísimo más en internet que sobre papel (de hecho, los artículos que leo de un medio originalmente impreso suelo recogerlos de su versión digital), y casi todos mis sitios de referencia son blogs o, en todo caso, revistas culturales gratuitas. El segundo es que, salvo extrañas excepciones, la crítica profesional se centra en la novedad y, lo que es peor, en la novedad bien distribuida y bien vendida, con lo que sólo quedaría "cubierta" por lo último -cuando me declino más por lo escrito décadas o siglos atrás- y por lo más comercializado -ojo, aquí no me refiero a los bestsellers-. El tercer motivo es que prefiero que, si me hablan de un libro, lo hagan desde su experiencia personal, más sentimiento y menos teoría literaria. Es más, me acerco al análisis crítico puro y duro después de haber leído el libro (no le encontraría sentido hacerlo antes).

Por supuesto, de vez en cuando cae en mis manos un artículo con firma que merece mi interés y que, además, me incita a conocer esa obra, pero estos casos son los mínimos. Mi lista de próximas lecturas se nutre de: blogs (antes este papel lo ocupaban los foros), de paseos espontáneos por librerías o bibliotecas (un título que te atrapa) y de otros libros (éste es uno de los métodos más jugosos). Me interesa descubrir, tirar del hilo que me dejó una lectura anterior, sorprenderme con un título o un autor.

¿Y ustedes, cómo eligen sus lecturas?

sábado, 18 de octubre de 2008

¿Pueden suceder tales cosas?, Ambrose Bierce


¿Pueden suceder tales cosas?
Ambrose Bierce
Valdemar, Gótica
ISBN: 84-7702-501-0
446 págs.

El presente volumen, ¿Pueden suceder tales cosas?, es la más amplia recopilación de cuentos de Bierce publicada en España, y reúne los cuarenta y dos relatos de terror escritos por el singular autor norteamericano, desde los más conocidos ('La muerte de Halpin Frayser', 'El clan de los parricidas' o 'Un habitante de Carcosa') hasta los inéditos ('Una noche de verano', 'Un horror sagrado' o 'Cuerpos de la muerte').



Ojalá pudiera escribir con emoción de lectora feliz la reseña sobre este libro, sobre todo teniendo en cuenta lo que me costó conseguirlo (parecía que las fuerzas cósmicas se aliaban para impedírmelo). Tan enamorada de mi primer volumen de Valdemar (¡cuánto me gusta el diseño de esta editorial!) para acabar convirtiéndose en una lectura postergada por el... aburrimiento. ¡Ay, vergüenza me da admitirlo! Mi primera gran toma de contacto con “el amargo Bierce” no me ha deparado la satisfacción que yo esperaba.

Desde que hace un tiempo leí su cuento ‘Chickamauga’, que me fascinó, y algunas de las lúcidas definiciones de El diccionario del diablo me entraron ganas de conocerlo un poco más a fondo. Pensé que la recopilación de sus cuentos fantásticos sería una magnífica ocasión y que encontraría en ellos lo mejor de la literatura de terror del XIX. Sin embargo, me topé con una lectura que me resultó lenta y, casi en su totalidad, tediosa; no fui capaz de quedar atrapada entre sus páginas salvo en contadas ocasiones que ahora ni siquiera recuerdo. A pesar de la descripción detallada de atmósferas tétricas y cargadas de elementos sobrenaturales, no encontré el suspense, la tensión suficiente para permanecer a la expectativa del desenlace. Si bien no se concentró sólo en este género, veo que la crítica lo sitúa junto a Poe, Maupassant y Lovecraft; de hecho, parece que este último tomó algunos elementos de la obra de Bierce para sus Mitos de Cthulhu. Lo que conozco de Maupassant me ha gustado ligeramente más, así como lo poco leído de Lovecraft (precisamente algunos de esos mitos) y, sin duda, me sigo quedando mil veces con los relatos de Poe.

Quizás deba intentarlo con la que se considera su mejor obra, los Cuentos de soldados y civiles, donde se recoge el relato que me conquistó y uno de los que más me gustaron de esta “frustrada” lectura: ‘Suceso en el puente sobre el río Owl’.

Oh, espero que el alma perdida de Bierce no venga a interrumpir mis noches…

 
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